Trabajé años para las grandes energéticas. Iberdrola. Endesa. Repsol. Mi trabajo era conseguirles clientes.

Y aprendí una cosa que no se dice en público: el cliente que más paga es el que nunca llama.

Las comercializadoras lo saben. Tu gestoría lo sabe. Todo el mundo lo sabe menos tú.

Cómo funciona el truco

Cuando diste de alta tu negocio, alguien te puso una tarifa de luz. Probablemente la que mejor comisión le daba a él, no la que mejor precio te daba a ti. Firmaste, te olvidaste, y cada mes pagas un recibo que asumes como normal.

Mientras tanto, el mercado se mueve. Salen tarifas nuevas. Cambian los peajes. Los precios de la energía suben y bajan. Pero tu contrato no se mueve. Tu tarifa no se actualiza sola. Nadie te llama para decirte que hay algo mejor.

¿Por qué te iban a llamar? Tú ya estás pagando.

Esto no es ilegal. No es una estafa. Es simplemente cómo funciona el mercado. Y funciona porque la mayoría de autónomos y pymes no tienen ni tiempo ni ganas de comparar tarifas eléctricas.

Lo que no ves en tu factura

La factura de la luz tiene tres partes: el término de potencia, el término de energía y los impuestos. La mayoría solo mira el total.

La potencia es lo que pagas por tener la luz disponible, aunque no la uses. Si tienes contratada más potencia de la que necesitas, estás pagando por algo que no usas. Cada kW de más son unos 40€ al año. He visto negocios con el doble de potencia de la que necesitan.

La energía depende de cuándo consumes. Si tienes discriminación horaria y no aprovechas los tramos baratos, estás pagando precio punta por algo que podrías hacer en valle. Si no tienes discriminación horaria, puede que te interese tenerla.

Los peajes y cargos los fija el gobierno y no se negocian. Pero representan un porcentaje del total. Si el resto está mal, los peajes también pesan más.

Nada de esto es complicado. Pero hay que sentarse, mirar la factura y saber qué estás buscando. Eso es lo que yo hago.

El problema de los comparadores gratuitos

Existen. Funcionan. Pero tienen un problema: cobran comisión de la comercializadora que te recomiendan.

Piénsalo. Si un comparador te recomienda una compañía, ¿te la recomienda porque es la mejor para ti o porque es la que más le paga a él?

Cuando alguien te ofrece un servicio gratis, el producto eres tú. Eso aplica a los comparadores de luz igual que a cualquier otra cosa.

Un gestor energético tradicional trabaja al revés: consigue clientes para las compañías. Yo consigo la mejor compañía para mis clientes. Es lo mismo pero dado la vuelta. ¿Cobro a las comercializadoras? Sí, porque ellas también se benefician de tener un cliente nuevo. Pero la diferencia es que yo no te recomiendo la que más me paga a mí. Te recomiendo la que más te ahorra a ti. Si coincide, perfecto. Si no, te llevo a la que te conviene aunque la comisión sea menor.

Mi negocio funciona porque tú sigues conmigo. Y solo sigues conmigo si ves resultados.

De hecho, creé Solo Luz precisamente para esto. Es la división de Biyia dedicada 100% a energía, donde publico todo lo que sé sobre facturas, tarifas y trampas del mercado. Si eres particular y quieres entender tu factura, empieza por ahí. Si eres autónomo o pyme y quieres que alguien la vigile por ti cada mes, eso lo hago yo desde Biyia.

Qué puedes hacer ahora mismo

Coge tu última factura de la luz. Mira dos cosas:

Primera: la potencia contratada. Si no sabes si es la correcta, probablemente no lo es.

Segunda: el precio del kWh. Compáralo con el precio del mercado regulado (PVPC). Si pagas más de un 15% por encima, tienes margen.

Si después de mirar eso sigues sin saber si estás pagando de más, es normal. Para eso estoy yo.

Mándame tu factura por WhatsApp. La reviso, te digo si hay margen y te cuento qué opciones tienes. Sin compromiso. Si no hay ahorro, te lo digo también.

Revisar mi factura